Exclusivo
Actualidad

Los miembros de la institución del orden fueron procesados.Ilustración: Miguel Rodríguez

Tres policías fueron procesados por exigir dinero a dueña de motel: así fue el pago

La novedad se suscitó en Pedro Carbo, cantón de la provincia del Guayas. Los uniformados fueron procesados por el delito de concusión

La Fiscalía General comunicó a través de sus redes sociales que tres agentes de la Policía Nacional fueron procesados por el delito de concusión en la mañana del jueves 6 de febrero. Según la institución judicial, los policías Steven Paredes y Kevin Rey y el sargento segundo William Iza estarían supuestamente involucrados en un pago extraoficial realizado por los colaboradores de un motel en Pedro Carbo (Guayas) a cambio de no detener a uno de ellos.

(Te invitamos a leer: Caso Purga: Los "aliados perfectos" de alias Fito, líder de Los Choneros)

En su comunicado, Fiscalía especificó que durante la audiencia de formulación de cargos, que fue realizada en la Unidad Judicial Multicompetente de Pedro Carbo, se dictó prisión preventiva para los tres agentes policiales. Además, durante esta diligencia, se presentaron algunas evidencias que luego pasaron a cadena de custodia.

¿En qué contexto se realizó el pago extraoficial?

Según un documento al que EXTRA tuvo acceso, el hecho investigado sucedió en la noche del 28 de enero de 2025, cerca de la 23:00. La propietaria del motel, ubicado en el cantón Pedro Carbo, cerca al puente Bachillera, contó que a través de una llamada telefónica fue advertida de una detención que estaban llevando a cabo en su establecimiento por supuesta tenencia de un arma de fuego. 

"(Me llamó) refiriéndome que, por favor, lo ayude porque se lo van a llevar preso, que la Policía encontró un arma en el motel que era para defensa de los empleados por la delincuencia", declaró la mujer. Luego, explicó que a través del sistema de videovigilancia descubrió cómo los agentes habrían ingresado al establecimiento. 

"Pude constatar que a las 23:11 llegó una camioneta Chevrolet color blanco a la puerta de ingreso, salió mi trabajador, abrió la puerta con el control y esta camioneta se dirigió a la primera habitación del lado derecho y realizó una llamada a la recepción (...) refiriendo que 'la habitación está sucia'. Mi trabajador se puso nervioso porque, bajo esta modalidad, ya nos han asaltado y le indicó que se mueva a la siguiente habitación", cuenta.

Enseguida, mencionó que, al llegar a revisar la habitación que se encontraba supuestamente sucia, encontró a uno de los procesados y este se identificó como servidor policial que estaba realizando un allanamiento y que a él se lo llevarían detenido por encontrar un arma de fuego. 

En esta vía se encuentra el establecimiento. 

"Le manifesté que me pusiera al teléfono al policía y me refirió lo mismo, que mi colaborador se iría preso y que el local sería clausurado por la Fiscalía. Yo le contesté que tomara el procedimiento que tenga que ser, que llamaría a mi hermano que es abogado. Después de varios minutos, siguiendo el procedimiento policial, escuché en las grabaciones que otro de mis colaboradores dice 'por favor, no se lleve a mi sobrino' y queda grabado que uno de los policías se lo lleva al cuarto de servicio, pero ahí no hay cámaras", reveló. 

Finalmente, al paso de unos pocos minutos, este último colaborador la llamó a contarle que "habían arreglado por 600 dólares ya que les habían exigido 1.000 dólares para no llevarse preso a nadie". 

(Esto también te puede interesar: Desarticulan presunta banda dedicada al robo de partes de vehículos, en Quito)

¿Dónde fue encontrada el arma de fuego? 

Acorde a los registros judiciales, los tres uniformados fueron consultados por los investigadores y ellos aseguraron que el arma fue entregada de manera voluntaria y que se encontraba en las instalaciones de la Policía Judicial de Pedro Carbo. Por lo que, como consta en este documento, los tres policías fueron detenidos en flagrancia. 

¿De qué se trata el delito de concusión? 

Según el artículo 281 del Código Orgánico Integral Penal (COIP), la concusión, delito por el que fueron procesados los tres policías, se configura cuando "servidores públicos que, abusando de su cargo o funciones, por sí o por medio de terceros, ordenen o exijan la entrega de derechos, cuotas, contribuciones (...) no debidas". 

Por lo tanto, quienes sean hallados culpables de este delito pueden ser sancionados con pena privativa de libertad de tres a cinco años. 

¿Quieres acceder a todo el contenido de calidad sin límites? ¡SUSCRÍBETE AQUÍ!