Exclusivo
Provincias

Santos Gilces transporta con su balsa a más de 15 familias.Alejandro Giler

La historia de Santos Gilces y la balsa que salva a 15 familias de las inundaciones

En San Bartolo, de la parroquia Charapotó, le hacen frente a la adversidad ocasionada por las inundaciones

El agua lo cubrió todo en San Bartolo. Los arrozales quedaron sumergidos, los caminos desaparecieron bajo el lodo y decenas de familias quedaron atrapadas, como náufragos en su propia tierra. Pero en medio del desastre, el ingenio y la determinación demostraron que no hay tormenta capaz de apagar la esperanza.

Santos Gilces, un hombre de pocas palabras y manos curtidas por el trabajo, vio venir la desgracia antes de que las aguas del río Portoviejo inundaran por completo su comunidad. No podía esperar ayuda. No podía quedarse de brazos cruzados. Así que hizo lo que mejor sabía hacer: actuar.

“Yo sabía que esto se iba a complicar, que salir de nuestras casas iba a ser muy difícil. Por eso decidí construir una balsa para transportar a la familia y vecinos”, cuenta, con la satisfacción de quien sabe que su esfuerzo ha valido la pena.

Con apenas ocho cañas y dos tablas de madera, armó una improvisada embarcación que hoy es la única vía de escape para al menos 15 familias atrapadas en una especie de isla creada por la crecida.

Una gran ayuda para las familias perjudicadas

Patricia Vera, una de las beneficiadas, no esconde su gratitud. “Era imposible sin esto. La balsita ha sido de gran ayuda, sino imagínese, fuera dificilísimo todo”, dice mientras se prepara para cruzar las aguas y abastecerse en el pueblo de Charapotó.

El drama en San Bartolo no es un caso aislado. Charapotó, parroquia del cantón Sucre, al norte de Manabí, está sumida en la emergencia. Según el COE Cantonal, más de 600 familias han sido afectadas por las inundaciones, 35 de ellas en esta pequeña comunidad que hoy sobrevive gracias a la voluntad de su gente.

Mientras el agua siga ahí, la balsa de Santos Gilces seguirá navegando. Un pedazo de madera y caña convertido en símbolo de lucha, de ingenio y, sobre todo, de esperanza.

Para seguir leyendo EXTRA sin restricciones, suscríbete aquí